EQUIDAD E INCLUSIÓN: RETOS Y PROGRESOS DE LA ESCUELA DEL SIGLO XXI EQUITY AND INCLUSION: CHALLENGES AND PROGRESS OF SCHOOL IN 21ST CENTURY

Alba María Hernández Sánchez1, Mel Ainscow2

1Investigadora. Consejería de Educación y Ciencia, España. [email protected]
2Profesor. Universidad de Manchester, Inglaterra. [email protected]

Volumen 2, 2018.
Enviado: 18/2/2018
Aceptado: 3/5/2018

Resumen

El trabajo presenta el progreso de las escuelas del Siglo XXI en torno al proceso de educación inclusiva, unido a la idea de justicia social necesaria para promover la equidad en las instituciones educativas. En concreto, se describen estrategias que han demostrado ser positivas para la consecución de cambios hacia la mejora del clima escolar y convivencia, práctica docente, diseño y desarrollo de un currículo inclusivo, participación de la comunidad educativa e investigación sobre la práctica. Al pensar en tales cambios, el documento argumenta la necesidad de revisar y desarrollar factores dentro de la escuela, factores entre escuelas y factores más allá de la escuela que pueden ayudar a facilitar procesos educativos inclusivos. Basándose en la evidencia de una serie de estudios de investigación, el documento hace sugerencias que probablemente ofrezcan un desafío a la forma en que las escuelas se organizan actualmente. Señalándose así la importancia de tener en cuenta las opiniones de todos los involucrados en las escuelas y sobre todo la de los propios estudiantes. El proceso crea turbulencias, ya que las suposiciones dadas por hechas están sujetas a impugnación. Por lo que se apunta a la importancia de las formas de liderazgo que fomentan el apoyo mutuo y la resolución colectiva de problemas.

Palabras clave: inclusión educativa, equidad, justicia social, escuela, retos.

Abstract

This article documents the progress of 21st Century schools regarding inclusive education, coupled with the idea of social justice to promote equity within educational institutions. In particular, it describes strategies that appear to be positive in promoting such changes to school environments. These include efforts to improve social harmony, teaching practice, the design and development of curricula, educational community participation and action research. In thinking about such changes, the paper argues that there is a need to review and develop within-school factors, between- school factors and beyond-school factors that can help to facilitate inclusive developments. Drawing on evidence from a range of research studies, the paper makes suggestions that are likely to offer a challenge to the way schools are currently organised. In so doing, it points to the importance of taking account of the views of all of those involved in schools, not least the students themselves. Such a process is likely to lead to periods of turbulence, as taken for granted assumptions are subject to challenge. This points to the importance of forms of leadership that encourage mutual support and collective problem solving.

Keyword: inclusive education, equity, social justice, school, challenges.

INTRODUCCIÓN

La potencialidad de la inclusión educativa reside en su comprensión como un proceso de búsqueda interminable de la mejor forma de responder a la diversidad (Ainscow, 2009). De manera que no existe una única fórmula estandarizada sino un necesario cambio de perspectiva que proyecte la visión de la “diferencia, que implica la diversidad funcional, como una parte más de la realidad humana” (Palacios, 2008, p.141). Sabiendo que la defensa de la inclusión educativa se rige como un principio orientativo a seguir manifestado en la Declaración de Salamanca (UNESCO, 1994), que ha alcanzado el grado de derecho con la concreción de la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad (2006).

Junto con la percepción positiva de la diferencia, la inclusión educativa busca la presencia, la participación y el logro de todo el alumnado (Echeita y Ainscow, 2011). Lo que implica que el conjunto del alumnado comparta los mismos espacios, tenga experiencias de aprendizaje de calidad en el cual se sientan tenidos en cuenta y obtengan éxito en términos de resultados de aprendizaje. De manera que el triple propósito que guía, indefectiblemente, la mejora constante del sistema educativo refrenda “la idea de que la educación no solo debe estar a disposición de todos, sino que además debe desempeñar un papel central en los avances hacia la creación de sociedades más inclusivas y justas” UNESCO (2012, p.1). Entendiéndose así que la representación inherente de la inclusión y la justicia social es la que provee la equidad.

El marco de la equidad comprende que todas las personas son diferentes, por lo que precisan de una respuesta educativa y social ajustada a sus necesidades que minimice la situación de desigualdad. De manera que, tal y como señala Bolívar (2012), “el tratamiento desigual es justo siempre que pueda beneficiar a los individuos más desfavorecidos”. Considerando la visión de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos –OECD- (2012), la equidad en la educación implica que las circunstancias personales o sociales no pueden ser obstáculos para desarrollar el potencial educativo (justicia), bajo un proceso constante de mejora donde todas las personas alcancen un nivel básico de habilidades (inclusión).

EVIDENCIAS DE PROGRESO

El devenir de los años ha demostrado la necesidad y posibilidad de asumir nuevos enfoques tendentes a la consecución de una educación más equitativa. Dejándose patencia de importantes y relevantes cambios de mejora que, tal y como explica Casanova (2016), están orientados hacia “modelos sociales y educativos impregnados por el carácter democrático de la convivencia actual” (p.9). En el trabajo realizado por Ainscow (2014) en el vigésimo aniversario de la Declaración de Salamanca sobre la lucha por la equidad en la educación, se pone de manifiesto la enorme repercusión internacional que ha tenido la idea de una educación inclusiva en los centros educativos. Este ha supuesto la movilización y vivencia de experiencias positivas que proyectan sus esfuerzos hacia la mejora de la inclusión en el aula, en el centro y en la comunidad educativa.

Son múltiples las experiencias que evidencian el progreso alcanzado –y en continuo avance- en términos de mejora del proceso de educación inclusiva. Compartiéndose públicamente que “son posibles e imperativos otros sistemas escolares, otros centros y otra educación alternativa a la existente”, tal y como demanda Escudero (2012, p.116) en su comprensión de la educación inclusiva como derecho fundamental de toda persona.

A continuación se hace alusión a un conjunto de estudios que presentan y analizan experiencias con una trayectoria consolidadaque, sin embargo, siguen caminando hacia la mejora de la inclusión desde los retos propios de su contexto educativo. Se trata de utilizar estas evidencias de progreso y logro para reflexionar en torno a nuestra propia práctica docente e institucional. De manera que encontremos claves, principios y estrategias para la promoción de la equidad como un proceso social que tiene que ocurrir dentro de contextos particulares (Ainscow, 2016a). Algunas evidencias de progreso reseñables pueden estudiarse en:

Ainscow, M., Booth, T. & Dyson, A. (2006). Improving schools, developing inclusion? London: Routledge.

Ainscow, M. & West, M. (2006). Improving urban schools. Leadership and collaboration. London: Open University Press.

Ainscow, M., Dyson, A. Goldrick, S. & West, M. (2012). Developing equitable education systems. London: Routledge.

Harris, J., Carrington, S. & Ainscow,M. (2017). Promoting Equity in Schools: Collaboration, Inquiry and Ethical Leadership. London: Routtlegde.

-Maraculla, I. y Saiz, M. (2009). Buenas prácticas de escuela inclusiva. La inclusión de alumnado con discapacidad: un reto, una necesidad. Barcelona: Graó.