Bienvenidos a Prisma. En este editorial quiero tratar un tema que tal vez no sea nuevo, pero sí toma cada vez mayor importancia – la formación de jóvenes en ingeniería, asunto que resulta indispensable y esencial para la sociedad y la economía. Actualmente, los conocimientos y habilidades de los ingenieros están en alta demanda en una gran diversidad de sectores, desde medio ambiente y medicina a manufactura y servicios financieros, incluyendo prácticamente todos los aspectos de la vida moderna y áreas del saber. La ingeniería es el conjunto de conocimientos científicos aplicados a la creación, perfeccionamiento y utilización de técnicas en complemento con el estudio de todas las ciencias básicas de la vida para la resolución de problemas que afectan directamente a los seres humanos, y satisfacer todas sus necesidades. El ingeniero no solo se limita al diseño e implementación de un dispositivo, estructura o sistema, sino que, desde una perspectiva más completa de los problemas, integra elementos sociales, económicos y ambientales, para proponer las soluciones más eficientes y seguras con los medios y las tecnologías disponibles. La ingeniería en su largo proceso evolutivo ha sido parte de la existencia de la humanidad, permitiendo el avance de la civilización al contribuir con la creación de inventos, nuevas técnicas de producción y aprovechamiento de los recursos naturales y humanos, y creando nuevas oportunidades de desarrollo social y económico; todo ello para lograr una vida más confortable, productiva y satisfactoria, atendiendo a las necesidades de la sociedad y buscando un futuro mejor. Actualmente existen grandes desafíos como el cambio climático, la globalización, el agotamiento de los recursos naturales, la contaminación y la mayor demanda de servicios debido al crecimiento y flujo demográfico, que las sociedades no deben ignorar. Para enfrentarlos, resulta necesario invertir en infraestructuras y tecnologías que provean un incentivo duradero para las economías, y permitan mantener una base sólida para el crecimiento sostenible futuro. Hay, sin embargo, diversos obstáculos críticos, siendo el más importante la falta global de habilidades dentro de varios campos de la ingeniería. A nivel mundial, algunas organizaciones como la Confederación de Industrias Británicas (CBI) y la Confederación de la Industria India (CII) han observado que la falta de graduados en ingeniería plantea una amenaza inquietante para el futuro de la sociedad. Gran parte de los mejores jóvenes están interesados y estudian otras disciplinas o especialidades, provocando una carencia de ingenieros para el futuro. Existe la opinión de que si se pierde la ingeniería, en un futuro la humanidad degeneraría, retrocediendo a las innovaciones más básicas, y cayendo en una regresión inimaginable.Podemos concluir entonces que la investigación y desarrollo en ingeniería, así como en las ciencias físicas, incluyendo matemáticas, estadísticas y ciencias computacionales, serán cada vez más importantes en el futuro. Por esto, resulta vital para las sociedades invertir en la educación y formación de ingenieros y científicos para enfrentar los desafíos actuales y venideros. Gracias a todos nuestros colaboradores y queridos lectores. Esperamos que disfruten de esta edición. Prof. Dr.-Ing. Carlos A. Medina C. Universidad Tecnológica de Panamá carlos.medina@utp.ac.pa

Publicado: 2015-12-15